Capítulo 15: Mostrar y contar

Los ojos de Noble se abrieron de par en par mientras su mente daba vueltas. '¡Yo no hice tal anuncio!'.

Aprovechando su momento, Sarai se llevó las rodillas al pecho. Como una trampa al saltar, la fiera mujer pateó a Noble en el estómago y alcanzó su lanza. El movimiento fue tan rápido y fluido que la profesora no tuvo tiempo de reaccionar. Antes de darse cuenta, Sarai la tenía inmovilizada contra el suelo.

—¡Nunca bajes la guardia! —Sarai le guiñó un ojo mientras apuntaba su lanza al pecho de la profesora. La ágil Despertada presionó su pie contra el estómago de su oponente, empujando la armadura de Noble contra el suelo.

—Me atrapaste... —admitió Noble con los dientes apretados.

Se tragó el grito que arañaba por escapar de sus labios. El dolor irradió por todo su ser. Si no se levantaba pronto, era muy posible que sus huesos se hicieran añicos por la presión que se ejercía sobre ellos. Se formó sudor en su frente.

Al notar el cambio, Sarai se bajó rápidamente de Noble y le tendió la mano para ayudarla a levantarse.
—¿Te lastimé?

Respirando con dificultad, la profesora restó importancia a la preocupación de la otra.
—Tú no, no. —En verdad, la mujer sentía tantas náuseas como para vomitar, pero su constitución de Despertada le permitía manejar la sensación sin ceder a ella. Se movió rápidamente a la mesa donde estaba su comunicador y localizó su botella de agua. Dando un sorbo, Noble estabilizó su estómago.

—No tenía idea de que las noticias de última hora te afectarían tanto —Sarai se acercó y frotó la espalda de la pulida armadura de su amiga.

—Debo admitir que sí me sorprendió. No es que importe, pero ¿dónde lo viste? —La profesora quería cualquier cosa para distraer su mente del dolor, y sentía curiosidad por la fuente de Sarai.

Al ver que el entrenamiento había terminado, Sarai desvaneció su túnica exterior y dejó a la vista la ropa de ejercicio violeta claro que llevaba debajo. Alcanzó su comunicador personal y se desplazó por un par de páginas.

—Aquí.

Apoyándose contra la pared, Noble bajó la mirada hacia el comunicador.

—"¡La Reina Abeja lanza su estoque al Torneo Grupal!" —leyó. La profesora miró la firma. Desafortunadamente, era Frey, un reportero del periódico Noteworthy que rara vez se equivocaba. De hecho, Noble lo había visto pagar para estar en la audiencia del paisaje onírico y así poder ver y ser visto. El hombre de cabello oscuro era tenaz, siempre tomando nota hasta del más mínimo detalle.

Noble suspiró y continuó leyendo a regañadientes.
—"Las fuentes revelaron que la Reina Abeja planea participar en la próxima competencia del paisaje onírico... ¡como parte de un grupo! Este reportero que no se anda con rodeos ha descubierto rumores de que después de perder su racha invicta ante el Señor Mestizo, la Reina del paisaje onírico ha fijado su mirada en un nuevo desafío: el torneo por equipos.

»"El Despertado Nickel, que usa el apodo Lavandería Desorganizada en el paisaje onírico, declaró oficialmente: '¿La Reina Abeja quiere entrar al cuadrilátero con su aguijón? Más le vale ponerse a estudiar'. Compuestos por Nickel y su compañera la Despertada Ren (conocida por los fans como Izayoi_nii), los Bibliotecarios fueron una fuerza imparable en el campeonato más reciente. Ahora puede que al fin tengan algo de competencia real.

»"La pregunta es: ¿a quién elegirá nuestra noble Reina como parte de su corte? ¿Será a alguien tenaz como el maestro de combate ShadowSaint? ¿O quizás a alguien sutil como la hermosa pero feroz GoldieRider? ¿Quién sabe? ¡La vivaz Reina podría sorprendernos y traer a un recién llegado a la escena!

»"Pase lo que pase, pueden apostar a que estaremos reportando...". —Habiendo captado la idea general, Noble hojeó el resto rápidamente. Se mordió el interior de la mejilla intentando evitar mostrar cómo se sentía. Por dentro, la profesora estaba furiosa.

'¡Nickel!'. No había duda en la mente de la Despertada de quién le había dado el chivatazo al reportero. Había olvidado convenientemente lo bien conectado que estaba el joven bibliotecario con los medios de comunicación. '¡Voy a asesinarlo!'.

Noble estaba lívida por haber dejado que la broma que le hizo le saliera el tiro por la culata tan miserablemente. De no ser por el hecho de que Nickel nunca le había dado ningún indicio de siquiera sospechar que ella era la mujer detrás de la máscara, Noble se habría inclinado a creer que el bibliotecario lo había hecho solo para vengarse de ella.

Pero dado que Nickel no estaba al tanto de su identidad oculta, ¿cuál era su objetivo?

¿Lavandería Desorganizada tenía la intención de asustar a la Reina Abeja para que no participara? De ser este el caso, el reportero le había hecho un flaco favor a Nickel.

Si el temible luchador estaba intentando empujar a la Reina a unirse al torneo, su táctica era más razonable. Ahora sería difícil para Noble negar la afirmación sin decir realmente algo públicamente.

'Ese duelista no sabe en lo que se ha metido...'. El cuerpo de Noble se tensó, listo para una batalla.

Al notar el cambio repentino, Sarai recuperó su comunicador y miró inquisitivamente a su amiga. Finalmente, la panadera de cabello cobrizo rompió el silencio.

—Entonces —arrastró las palabras Sarai—, ¿vas a entrar a la competencia grupal?

Noble parpadeó un par de veces.
—¿Por qué haría eso? —Logró mantener su voz neutral, pero a duras penas—. De todos modos, creí que estábamos hablando de la Reina Abeja.

Sarai resopló. Dio un sorbo a su termo.
—Lo estaba.

La profesora enderezó la espalda y rotó los hombros. Retrocedió hacia el cuadrilátero, el cual, a pesar de la tela resistente, aún tenía leves marcas de quemaduras acribillándolo.

—No sé qué estás insinuando, pero creo que estoy lista para otra ronda de entrenamiento...

—¿De verdad no vamos a hablar de ello? —Sarai se puso las manos en las caderas.

—¿Qué cosa? —La profesora esperaba que todo se calmara. Haz suficientes preguntas y la gente normalmente se rinde. ¿No habían usado sus propios hijos esa táctica más veces de las que podía contar?

—Ese movimiento que hizo la Reina Abeja. —La Despertada más joven arqueó las cejas.

—¿Cuál? —Noble ladeó la cabeza. ¿Era idea suya o la habitación se estaba calentando cada vez más?

—Ese en el que se inclinó hacia atrás y luego giró para arremeter y casi acabar con Mestizo. —Fingiendo que sostenía su lanza, Sarai se balanceó ágilmente para demostrarlo.

—Ah, claro. Creo que sé de qué estás hablando. ¿Qué hay con eso? —Noble asintió, fingiendo que estaba interesada.

—Tú hiciste el mismo movimiento hace un momento para terminar la pelea... —La pelirroja se cruzó de brazos.

Acariciándose la barbilla, Noble tarareó suavemente.
—¿Lo hice?

—Lo hiciste. —Sarai entrecerró la mirada.

La profesora frunció el ceño.
—¿Estás segura?

Dando golpecitos con el pie, la elegante panadera frunció los labios.
—Estoy segura. Ambas sabemos que yo te enseñé ese movimiento. Fue uno de los primeros trucos que aprendí a hacer con mi [Brasa Dolorosa]. Es cierto que adaptaste el método para tu espada, pero la mecánica básica sigue ahí...

—¡Eso es fascinante! ¿Estás lista para entrenar ahora? —Noble lo intentó por última vez antes de dejar caer las manos con impotencia a los lados—. Bien. —Bajó la voz—. ¿Cuánto tiempo hace que lo sabes?

Feliz de que su amiga por fin le dejara entrar, Sarai sonrió abiertamente.
—Bueno, lo he sospechado durante mucho tiempo. Pero cada vez que miraba directamente a la Reina Abeja, me asaltaba la duda.

—Es mi máscara. Hace que las personas que conocen al portador duden de su identidad. —Noble miró hacia la puerta para asegurarse de que estaba cerrada. Luego desvaneció el sombrero acuático antes de invocar la [Fachada Fraudulenta].

Unas chispas cubrieron la mitad inferior de su rostro mientras el oro y la plata se entrelazaban en un delicado diseño. Sarai sintió al instante que su forma de pensar cambiaba. Preguntas sobre quién era la mujer que tenía delante se entrometieron en sus pensamientos.

—Eso explica muchas cosas —dijo la pelirroja mientras hacía a un lado las dudas. La extraña invasión en su psique disminuyó rápidamente.

—Ya no debería funcionar en ti ahora que te lo he dicho. Fort no tiene ningún problema en ver a través del disfraz. —La voz de Noble sonaba solo ligeramente distorsionada a través de la máscara.

—¡Eso es fascinante! Sabes, he estado intentando desafiar a la Reina Abeja en el paisaje onírico durante meses, pero de alguna manera siempre termina una batalla y se va antes de que tenga la oportunidad. Eso en sí mismo me pareció curioso.

—Tenía miedo de olvidarme de mí misma y hablarte —admitió Noble.

—¿Y qué hay de tus ojos? ¿Se deben a otro Recuerdo? —Sarai parecía una niña a la que le cuentan un cuento antes de dormir. Ahora que había obtenido la verdad, la quería toda.

—No. Ya cambiaban ligeramente incluso antes de que me infectaran. Los colores se basaban en mi estado de ánimo. Pero cuando Desperté, pasaron a otro nivel, cambiando casi constantemente. Y cuando uso mi otra habilidad, se vuelven verdaderamente locos.

Sarai nunca había escuchado a Noble hablar de su habilidad secundaria. Todo lo que sabía era que Noble podía hacer flotar las cosas. No es que la panadera anduviera por ahí presumiendo de sus diferentes habilidades.

Aunque todos los que se convertían plenamente en Despertados tenían dos habilidades, en realidad no era algo que la gente discutiera a menudo.

La propia Sarai había adquirido la capacidad de aprovechar la energía y proyectarla en la dirección deseada. Así era como ahora podía lanzar bolas de fuego y encender la punta de su lanza. Antes de eso, sus manos y su cuerpo solo podían infligir las llamas mortales directamente.

—Tengo mucha curiosidad. ¿Cuál es esa habilidad? —Sarai esperaba que la pregunta no fuera demasiado personal.

—Podría decírtelo. —Noble esbozó el fantasma de una sonrisa—. Pero probablemente sea más fácil si te lo muestro.


Nota: "Show and Tell" se tradujo como "Mostrar y contar" en alusión a la clásica dinámica escolar, algo acorde con la profesora.

 

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